Una década después de que la princesa Diana y su novio Dodi al Fayed murieran en un accidente de tráfico en París, un jurado británico llegará a la capital francesa esta semana para averiguar en qué circunstancias fallecieron y disipar así las sospechas que rodean el suceso. Aunque ya se han realizado dos investigaciones que han clarificado los hechos, en esta visita, por primera vez sale de Reino Unido un jurado encargado de investigar un caso. La investigación, encabezada por el juez de la corte de apelaciones Scott Baker, tiene como fin determinar dónde, cuándo y cómo murió la pareja. El proceso se inició el pasado martes y se espera que no exceda los seis meses.