Los Príncipes Guillermo y Enrique se trasladaron este sábado a París para vivir la final de la Copa del Mundo de Rugby que disputaban las selecciones de Inglaterra, actuales campeones, y Sudáfrica. Los jóvenes vivieron el partido de forma muy intensa pero su presencia no pudo hacer que el combinado inglés ganara la final y se tuvieron que conformar con el subcampeonato. Los gritos y gestos de los Príncipes delataron la gran pasión con la que viven este deporte.