Nicole Kidman es una mujer llena de manías, que sorpresa, pero la última es muy buena. Ella nunca dice que es feliz, incluido en su matrimonio, porque "uno nunca sabe dónde puede ir algo mal". "Las vidas de las personas en pareja son complicadas y bonitas. No necesitan ser radiadas", explica la australiana para la edición de noviembre de 'Interview'. "Mi esposo y yo estamos comprometidos el uno con el otro y profundamente enamorados. Eso es como yo lo describiría. Trabajamos para quedarnos así y esperemos que así sea".