La mujer más sexy de Holliwwod ha vuelto a sorprendernos con una de sus rarezas. La actriz está cansada de ser considerada sólo un cuerpo (mejor dicho, un cuerpazo) y de despertar pasiones entre el sexo masculino. Por eso ha decidido que cuando vaya a comer a un restaurante no la quiere que la atiendan hombres ya que tienen 'la mirada sucia'. Seguro que más de una camarera se alegra de la noticia. Lo que hay que oir...