El actor, guapo lo que se dice guapo, no es, salta a la vista. Sin embargo, además de haber conquistado Hollywood, resulta irresistible para muchas mujeres, a las que nada parece importarles su prominente nariz. Y es que, Depardiue, por si fuera poco, interpretó al narizón entre los narizones, Cyrano de Bergerac.