Tan real como la vida misma es que Angelina Jolie estuvo a punto de trabajar en una funeraria. Aunque parezca increíble, Angie llegó a hacer un curso de gestión de funerarias porque creía firmemente que cuando una persona moría merecía un homenaje muy superior a los que ella había visto.
Al final, pudo más la interpretación. Y tampoco le ha ido precisamente mal.