La separación del ex beatle y su esposa Heather Mills está tomando tintes muy negros. El lunes, la ex modelo llevó a la hija de ambos, Beatrice, a la casa que McCartney tiene en Londres. Como Paul no estaba y ha cambiado la cerradura, su ex no pudo pasar y ordenó a su escolta que saltara la valla de la casa para abrir desde dentro. En ese momento, los empleados de McCartney, asustados, decidieron llamar a la policía, que se presentó en la residencia..
El diario 'Daily Mirror' ha publicado esta curiosa escena, calificándola de "humillación" para Mills. Mientras que el portavoz de Heather ha dicho que la ex de McCartney "se lo ha tomado a risa".
Diga lo que diga, no parece que Mills se haya reído demasiado con lo ocurrido ya que ha contratado al abogado de Lady Di para que la represente en su batalla por el divorcio que, como vemos, está más calentita que nunca. Más aún cuando se sabe que su ex marido ha congelado la cuenta corriente para que no pueda tocarla. Qué duda cabe de que la historia va para largo.