La actriz australiana acudió a los juzgados de Sidney para tomar declaración sobre la persecución de la que fue víctima en enero de 2005 por parte del 'paparazzi' Jaime Fawcett y otro colega. Nicole dice que se sintió "muy muy asustada" cuando su manager tuvo que conducir a toda velocidad por las calles de la ciudad mientras que los reporteros se saltaban todo tipo de señales. El padre de Kidman declaró ante el juez que su hija quedó muy marcada por el suceso, y que cogió fobia. En la entrada de los juzgado tuvo que revivir el acontecimiento ante la maraña de medios que se agolparon para tomar la imagen de Nicole entrando a los juzgados.