La férrea disciplina militar no ha sido suficiente para enderezar a Enrique. No nos extraña demasiado que le cazasen en un local en el que se venden y consumen drogas ya que desde bien jovencito ha coqueteado con lo prohibido. De hecho hace unos años, cuando tan solo era un adolescente, le pillaron fumando marihuana y su padre le obligó a someterse a una terapia psicológica de desintoxicación. Sin embargo, por lo que se ve no dio demasiado resultado...