Pero no seamos demasiado crueles, el polémico hijo del Príncipe de Gales también tiene su cara más entrañable y hemos de reconocer que en más de una ocasión nos ha hecho esbozar una sonrisa, ¿o no? Recientemente pudimos verle así de cariñoso con unos niños africanos, con los que jugueteó y los que hizo carantoñas sin parar. Ojalá nos mostraras siempre esta imagen Enrique, tú y tu familia os ahorraríais muchos disgustos...