Madonna se ha transformado en la convertidora religiosa de sus amigas. Eso le paso a Britney Spears. En los últimos años, Madonna ha depositado su fe en La Cábala e intentó convertir a su joven amiga. Britney asimiló muy bien las nuevas enseñanzas religiosas hasta que nació su hijo y decidió que su religión era su bebé y regresó al catolicismo y Madonna no la ha perdonado.