El hecho de que cada vez que ha ocurrido algo importante en la vida de los Príncipes les haya acompañado la lluvia, dio lugar a la 'teoría de la lluvia'. Y aunque en el momento justo del nacimiento de Sofía no llovía, lo cierto es que los días anteriores y los posteriores no ha parado de llover. Una vez más, la lluvia ha sido la compañera en un día tan importante como el nacimiento de la segunda hija de los Príncipes.