A las 08.20 horas del lunes el Príncipe Felipe abandonaba la clínica muy relajado y sonriente. Vestía de sport con unos 'chinos' beige, camisa rosa y cazadora. En la mano llevaba una bolsa negra, seguramente para recoger alguna cosas de su casa que necesite la infanta o la Princesa y regresar junto a su nueva hija.