La hija mayor de los Príncipes de Asturias, la Infanta Leonor, está en la mejor edad para hacer las gracias de toda la familia. No paró un sólo instante durante el bautizo de su hermana y acabó correteando por los Jardines de Zarzuela como si de un parque cualquiera se tratara. Cosas de niños, por muy reales que sean.