Nicole Kidman ganaba el Oscar por 'Los Horas' en 2002. Unos dos años antes se había divorciado, amistosamente, de Tom Cruise (con la Cienciología, como no podía se de otro modo, de por medio). Un divorcio que potenció la carrera de la Kidman, que encadenó una serie de buenos papeles que le llevaron a ganar el premio. La maldición a la inversa: "te divorciaste, lo ganaste".