Lo último que se ha podido saber de la boda es que Tom Cruise está teniendo problemas con su traje. No se lo van a creer pero al parecer el actor ha cogido unos kilos y no entra en el elegante esmoquín que Armani había diseñado en exclusiva para él. Para un roto siempre hay un descosido y el taller del diseñador italiano se ha puesto manos a la obra para hacer el milagro y que Cruise pueda lucir estupendo en día del enlace.