Sylvester Stallone se ha metido en problemas. El mítico 'Rocky Balboa' acaba de reconocer ante un tribunal australiano que introdujo ilegalmente hormonas de crecimiento en el país cuando fue a promocionar la última película del célebre boxeador.
De nade la ha servido la popularidad ni su imagen de tipo duro propio de Rocky cuando intentó defenderse: "Cometí un error, no porque pretendiera engañar a nadie, sino porque desconocía vuestras leyes". Según el diario «The Sidney Morning Herald» Stallone aseguró que consume testosterona de forma legal para tratar una dolencia que no reveló. Sin embargo, corre el riesgo de ser condenado a una multa de 18.000 dólares.