Pete Doherty ha vuelto al candelero. El novio de la polémica es noticia no por sus excesos con la droga sino por una de sus últimas y excéntricas ideas. Doherty acaba de estrenarse como artista en la prestigiosa galería Bankrobber del exclusivo barrio de Nothing Hill, en Londres, con una exposición muy peculiar: cuadros e impresiones hechos con su propia sangre que el visitante puede adquirir por unos miles de euros.
Las expectativas de los medios británicos sobre los "Bloodworks" (trabajos de sangre) de su cantante más internacional, por controvertido, son enormes. Algunos consideran que Doherty podría sacar hasta 500.000 libras (731.311 euros) por la venta de los 14 cuadros y las diferentes impresiones que ha realizado con su propia sangre.