Steven Spielberg no quiere que nadie se meta con su última película, 'Munich', un film que repasa el terrible atentado llevado a cabo por terroristas palestinos contra atletas israelitas en las Olimpiadas de 1972. La polémica surge en que el director -símbolo de la lucha judía tras 'La lista de Schindler'- no se queda solo en el atentado, sino que indaga en la respuesta israelí a éste, la acción llevada a cabo por el Mossad (servicio secreto israelí) para aniquilar a los implicados en el cruel suceso. Las primeras voces se han comenzado oír, ya que dicen que Spielberg da una imagen demasiado 'humana' a los terroristas; él lo niega, y dice que su filme "es una canto a la paz".