Kanye West, con una corona de espinas, posa como Jesucristo en la portada del próximo número de la revista Rolling Stone. El rapero de 27 años justifica su actitud contestataria ante la vida en un artículo de Rolling Stone. También hay una fotografía donde West aparece como Muhammad Ali. Según West, en Estados Unidos quieren que los artistas sean grandiosos, pero a la vez que desaparezcan del escenario al estilo del ilusionista David Copperfield. "¿Quieren que sea grande, pero nunca quieren que diga que soy grande?", se pregunta.