Drew Barrymore, y su novio, el batería de los Strokes, acudieron a ver "La Bohème", de Puccini, pero no les debió de entretener, así que decidieron salir de la sala, ir al cuarto de baño y divertirse a su manera. Una diversión que tuvo un coste porque les pillaron ¿in fraganti¿ y les llamaron la atención: "Fue muy vergonzoso", ha declarado el músico a la revista "Jane".