Era la pareja de guapos por excelencia: Leonardo DiCaprio y Gisele Bundchen daban mucha envidia, pero mucha. Claro que no todo tenía que ser perfecto y hasta la belleza, si es en exceso, cansa. Gisele dejó en la estacada al actor para vivir emociones nuevas de la mano de un apuesto surfista. Lo que no se ha resentido es la fortuna de la brasileña: tiene unos 70 millones de dólares al año en el banco.