Michael Jackson, un año más, fue protagonista de la crónica rosa, o más bien de la jurídica. Finalmente el Rey del Pop fue considerado inocente de la acusación de pederastia por la que los padres de un joven le llevaron ante la ley ¿años antes habían recibido dinero de Jackson para que no lo denunciara-. Un caro proceso en el que todos los fans del cantante se agolparon a las puertas del juzgado de Santa Monica para apoyarle. Ahora Jackson ha abandonado Neverland, su masión-parque temático, para vivir en una isla artificial de Qatar, donde la polémica sigue persiguiéndole.