La cantante canadiense sonríe mientras le caen miles de espigas de trigo. Alanis, una de las artistas más comprometidas con el medio ambiente, ha posado entre el valioso cereal, que permite a miles de pequeños granjeros de todo el mundo conseguir el sustento para sus familias. Si sus producciones son excasas o sus tierras están contaminadas, toda su microeconomía se desvanece. Lo importante no es darles alimento, sino que ellos puedan producirlo.