Robbie Williams es hoy un hombre nuevo, o por lo menos eso asegura él. Ha dejado atrás un pasado de drogas y alcohol, de noches locas con mujeres intranscendentes, a las que sólo quería por un rato de placer y a las que luego echaba de su vida sin más. Robbie quiere encontrar el amor, aunque ya sabemos que no el homosexual, aunque dice que no tiene candidatas, ¡pobre Robbie!