Robbie Williams comenzó su carrera en Take That, el grupo con el que resurgió el fenómeno fans a nivel mundial. Sus componentes se volvieron en auténticos ídolos de los 90, aunque entre ellos los malos rollos eran una constante. Robbie fue el primero que abandonó el grupo, una decisión muy criticada y en parte motivada por su adicción a las drogas y el alcohol, dos vícios que estuvieron a punto de alejarle de la música.