Los modales no muy reales de Matte-Marit siguen llenando portadas de revistas en Noruega. Su fuerte carácter ha sido muy comentado: si tiene que defenderse, no le importa atacar a la prensa, aunque se lleve luego una reprimenda. Un cigarro, una camiseta de deporte y una coleta, una imagen moderna y desaliñada que poco tiene que ver con la realeza.