¡Vaya cambio! Nicole Kidman es hoy adorada por su elegancia y distinción, una belleza frágil e inmaculada que poco o nada tiene que ver con la que era. De las praderas de Australia llegó una pelirroja de pelo a tirabuzón y con cara de no saber lo que es un 'lifting' para conquistar Hollywood de la mano de Tom Cruise, y de su estilista. Dicen que es una auténtica adicta al botox, sin duda lo necesitó.