El estampado de leopardo nunca pasa de moda, o por lo menos para mujeres tan salvajes como Madonna y Gwen. Ya sea en unos pantalones o en el papel de la pared, las manchas de este exótico animal requieren una pose atrevida, un rictus de chica mala y una buena 'cola de caballo' para recoger la melena platino. El parecido en este caso es más que razonable.