
Telefonista, secretaria, churrera... éstos son sólo algunos de los trabajos que desempeña Dolores León Rodríguez, nacida en Barcelona y de ascendencia andaluza, antes de dedicarse de lleno a su carrera de actriz.
Sus primeros pinitos como artista los hace en teatros independientes de la ciudad condal. En esos inicios siente la necesidad de comprometerse políticamente. Primero lo hace con el PSUC, después se afilia a la CNT y, finalmente, termina confesando que no cree demasiado en las militancias, aunque se considera "libertaria individualista".
En 1986 se traslada a Madrid, frecuenta los locales de moda y se introduce en la movida madrileña. En la sala Maravillas ofrece su espectáculo "Loles León es maravillosa". La gente la ve, la disfruta y es entonces cuando empiezan a lloverle contratos para otros espectáculos y para participar en programas y series de televisión.
Pero lo mejor está aún por llegar. Un problema con las cuerdas vocales la aparta momentáneamente de los escenarios. En esos días de recuperación el destino hace que Pedro Almodóvar y ella se conozcan. Empieza entonces su faceta de actriz de cine. Loles habla del director manchego como de su "mago", alguien que la sacó de las tinieblas y la llevó a la luz. Rueda con él "Mujeres al borde de un ataque de nervios" y "¡Átame!". Demostrada su valía como actriz cinematográfica, entra en el punto de mira de directores como Vicente Aranda, con el que trabaja en "El amante bilingüe", "La pasión turca" y "Libertarias".
Orgullosa de ser conocida como chica Almodóvar, en el 2002 vuelve a trabajar con su amigo Pedro en "Hable con ella". Y su amistad con el director le permite –aunque no formara parte del reparto- acompañar a la comitiva de "Todo sobre mi madre" a la gala de los Premios Oscar.